Outsourcing: Una tendencia que impacta positivamente la productividad y la competitividad

Outsourcing: Una tendencia que impacta positivamente la productividad y la competitividad

Los cambios en el contexto empresarial han impulsado la creación de nuevos modelos de cooperación, tercerización y contratación que representan grandes ventajas competitivas.

El outsourcing es una tendencia cada vez más relevante, en especial en las pequeñas y medianas empresas. Consiste en delegar una actividad o proceso a otra compañía que, con su experticia y especialización en determinada área, representa mayores ventajas para los recursos de la empresa que la contrata.

Su principal ventaja es la optimización de tiempo y dinero, que se ve traducida en mejores indicadores de competitividad y productividad, pues permite que los colaboradores se concentren en las actividades que generan mayor valor. Asimismo, representa la oportunidad de responder asertivamente a los cambios del entorno, prestar servicios especializados, sin necesidad de ser experto.

En términos contractuales, el outsourcing implica una responsabilidad compartida entre la empresa que contrata y el proveedor, así como una relación de confianza que permite acceder a aspectos estratégicos del negocio.

Para que un proceso de outsourcing traiga los resultados deseados, es necesario que ambas partes alineen las expectativas y estén en comunicación constante para identificar a tiempo las oportunidades de mejora y reconocer las prioridades de la compañía contratante.