- 18/09/2026
- Publicado por: Fenalco
- Categorías: Actualidad, Sin categoría

Movilidad sostenible en empresas: cómo transformar el transporte empresarial en Colombia
Cada desplazamiento asociado a una organización genera impactos que muchas veces pasan desapercibidos.
El viaje diario de los colaboradores, las visitas comerciales, las entregas, los vehículos propios, el transporte contratado, los viajes de negocios y las operaciones logísticas forman parte de una misma conversación: cómo se mueve una empresa y qué impacto genera al hacerlo.
En 2026, esta conversación adquiere todavía más relevancia.
La Semana Europea de la Movilidad, que se realiza del 16 al 22 de septiembre, invita a ciudades, organizaciones y personas a promover cambios de comportamiento hacia la movilidad activa, el transporte público y otras alternativas de transporte limpio. Para 2026, la campaña mantiene el concepto “Movilidad para todos”, con énfasis en construir sistemas de transporte accesibles para las generaciones presentes y futuras.
Aunque nació como una iniciativa europea, su mensaje plantea una pregunta pertinente para las organizaciones colombianas:
¿Cómo podemos movilizar personas, productos y servicios de una manera más eficiente y con un menor impacto ambiental?
La respuesta no consiste simplemente en cambiar vehículos convencionales por eléctricos. La movilidad sostenible en empresas requiere comprender primero cómo se producen los desplazamientos y, a partir de esa información, construir una estrategia que combine eficiencia, reducción de emisiones, accesibilidad y cambios en los hábitos de movilidad.
Puntos clave
- La movilidad sostenible empresarial comprende los desplazamientos de colaboradores, flotas, viajes corporativos, transporte contratado y operaciones logísticas.
- Las empresas pueden comenzar con acciones como transporte compartido, bicicleta, transporte público, teletrabajo, optimización de rutas y renovación progresiva de flotas.
- La movilidad sostenible no debería limitarse a una campaña de una semana: su mayor valor aparece cuando se integra a la gestión habitual de la organización.
- Medir la huella de carbono permite identificar cuánto aportan determinadas fuentes de transporte y movilidad a las emisiones de la organización y priorizar acciones de reducción.
- Una estrategia efectiva necesita indicadores para comprobar si las acciones implementadas realmente están generando resultados.
¿Qué es la movilidad sostenible empresarial?
El Ministerio de Transporte define el transporte sostenible a partir de la movilización de personas o mercancías mediante energéticos o tecnologías de cero o bajas emisiones, considerando también la infraestructura necesaria para su operación.
En el entorno empresarial, el concepto puede abordarse de manera más amplia.
La movilidad sostenible empresarial comprende las decisiones, políticas y acciones que una organización implementa para hacer más eficientes y sostenibles los desplazamientos relacionados con su actividad.
Esto puede incluir desde la forma en que los colaboradores llegan a trabajar hasta la manera en que una compañía distribuye sus productos.
Por eso, hablar de movilidad empresarial implica analizar diferentes frentes:
Movilidad de colaboradores: desplazamientos entre la vivienda y el lugar de trabajo.
Flota corporativa: automóviles, motocicletas, camiones u otros vehículos propiedad o bajo control de la organización.
Transporte contratado: servicios de transporte prestados por terceros.
Viajes de negocios: desplazamientos terrestres o aéreos asociados con la actividad empresarial.
Distribución y logística: movimiento de productos, materiales y mercancías.
Una organización puede actuar sobre uno o varios de estos componentes dependiendo de su actividad, tamaño y operación.
¿Por qué la movilidad sostenible importa para las empresas colombianas?
La movilidad está directamente relacionada con uno de los principales desafíos de la transición climática del país: las emisiones derivadas del consumo de combustibles.
Los datos presentados por el IDEAM en 2026 muestran que, para 2024, el sector energía generó 105.083,8 kilotoneladas de CO₂ equivalente en Colombia y que el 90,9 % estuvo asociado a la quema de combustibles. Dentro de este sector, el transporte fue el mayor aportante, con 36.035,3 kt de CO₂ eq.
Además, en julio de 2026 el Ministerio de Transporte adoptó el Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del Sector Transporte, orientado, entre otros aspectos, a reducir emisiones, promover la transición energética e incorporar criterios de sostenibilidad en movilidad, logística e infraestructura.
Para las empresas, este contexto convierte la movilidad en un frente concreto de gestión ambiental.
No todas las organizaciones necesitan transformar inmediatamente toda su flota. El primer paso puede ser mucho más sencillo:
entender cómo se mueve la organización.
Del desplazamiento cotidiano a una estrategia de movilidad sostenible
Un plan de movilidad sostenible funciona mejor cuando parte de información real y no únicamente de acciones aisladas.
Una empresa puede comenzar siguiendo una ruta progresiva.
1. Diagnosticar cómo se mueve la organización
Antes de definir soluciones, es necesario conocer los patrones actuales de movilidad.
Una encuesta a los colaboradores puede ayudar a identificar:
- medio de transporte utilizado;
- distancias aproximadas recorridas;
- frecuencia de desplazamiento;
- disponibilidad de transporte público;
- uso de automóvil o motocicleta;
- posibilidad de compartir vehículo;
- interés en bicicleta u otros medios alternativos;
- frecuencia de trabajo remoto.
Para las operaciones logísticas también resulta útil analizar recorridos, kilometraje, consumo de combustible, capacidad utilizada de los vehículos y características de la flota.
El objetivo es encontrar oportunidades reales y evitar implementar soluciones que no respondan a las necesidades de las personas o de la operación.
2. Establecer prioridades
Con el diagnóstico realizado, la organización puede identificar dónde tiene mayor capacidad de intervención.
Por ejemplo, una compañía con cientos de colaboradores concentrados en una misma sede tendrá oportunidades diferentes a una empresa logística cuya principal fuente de movilidad sea una flota de vehículos.
Por eso, no existe un único modelo de movilidad sostenible aplicable a todas las empresas.
3. Implementar acciones
La estrategia puede combinar alternativas según las características de cada organización.
Algunas posibilidades son:
Movilidad activa: promover desplazamientos a pie o en bicicleta cuando las distancias y las condiciones de seguridad lo permitan.
Transporte público: facilitar información, horarios flexibles o incentivos que favorezcan su utilización.
Vehículo compartido: conectar colaboradores que realizan rutas similares.
Trabajo híbrido o remoto: reducir desplazamientos cuando las características del cargo lo permitan.
Rutas empresariales: optimizar recorridos, ocupación y frecuencia.
Electromovilidad: evaluar progresivamente vehículos eléctricos o de bajas emisiones cuando sean técnica y económicamente viables.
Optimización logística: consolidar cargas, revisar recorridos y disminuir kilómetros innecesarios.
El propósito no es adoptar todas estas medidas al mismo tiempo, sino construir una combinación coherente con la realidad empresarial.
Movilidad de los colaboradores: pequeñas decisiones que pueden generar cambios
Uno de los frentes más visibles de una estrategia empresarial es el desplazamiento cotidiano de los trabajadores.
Una organización puede tener instalaciones eficientes y programas ambientales sólidos y, aun así, contar con cientos de desplazamientos diarios que forman parte de su impacto climático.
Por eso, las empresas pueden promover una cultura de movilidad sostenible.
La Semana Europea de la Movilidad puede funcionar como un excelente punto de partida para probar iniciativas: días de bicicleta, retos de movilidad sostenible, jornadas de vehículo compartido, actividades de sensibilización o mediciones sobre los medios utilizados por los colaboradores.
Pero el objetivo debería ir más allá de una semana.
El verdadero cambio aparece cuando una actividad temporal se convierte en un hábito medible.
Logística sostenible: mover mercancías de manera más eficiente
La movilidad empresarial no termina en el desplazamiento de las personas.
Para organizaciones dedicadas a manufactura, comercio, distribución, construcción, alimentos o logística, el transporte de mercancías puede representar un componente relevante de su impacto ambiental.
La logística sostenible busca reducir ese impacto sin comprometer la capacidad operativa.
Una empresa puede revisar aspectos como la planeación de rutas, consolidación de entregas, ocupación de vehículos, kilómetros recorridos, mantenimiento preventivo, consumo de combustible, proveedores de transporte y tecnologías disponibles.
En algunos casos, la oportunidad no está inicialmente en cambiar el vehículo.
Puede estar en evitar kilómetros innecesarios.
Una ruta mejor diseñada, una mayor ocupación de carga o una reducción de recorridos vacíos pueden generar eficiencias operativas y ambientales antes de realizar inversiones mayores.
Electromovilidad y micromovilidad: alternativas que siguen avanzando en Colombia
La transición tecnológica también está ampliando las alternativas disponibles.
Además de automóviles y flotas eléctricas, las empresas pueden evaluar bicicletas eléctricas y otros vehículos livianos para determinados desplazamientos.
Colombia reglamentó en agosto de 2026 la circulación de vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana mediante la Resolución 20263040030675 de 2026, desarrollando la Ley 2486 de 2025 y estableciendo una clasificación para alternativas como bicicletas eléctricas, patinetas, monociclos y otros vehículos de micromovilidad.
Esto abre nuevas conversaciones para organizaciones con operaciones urbanas, aunque cada alternativa debe evaluarse considerando aspectos como seguridad vial, infraestructura, distancia, características del territorio y necesidades de los usuarios.
Movilidad sostenible no significa elegir una tecnología porque está de moda. Significa seleccionar la alternativa adecuada para cada necesidad.

¿Cómo saber si una estrategia de movilidad realmente reduce emisiones?
Aquí aparece uno de los puntos más importantes para la gestión empresarial.
Implementar acciones sostenibles es positivo.
Medir sus resultados permite gestionarlas.
La medición de la huella de carbono puede ayudar a las organizaciones a identificar fuentes de emisión relacionadas con transporte, combustibles, viajes y determinadas actividades de movilidad, según los límites y la metodología definidos para el inventario.
La Corporación Fenalco Solidario Colombia acompaña a las organizaciones en la medición y gestión de su Huella de Carbono, mediante metodologías reconocidas como la NTC-ISO 14064-1:2018 y el GHG Protocol. El proceso permite establecer una línea base, identificar fuentes relevantes de emisión y orientar estrategias posteriores de reducción.
Esto permite pasar de preguntas como:
“¿Estamos promoviendo movilidad sostenible?”
a preguntas mucho más útiles:
“¿Qué fuentes asociadas con nuestra movilidad generan emisiones y cuáles deberíamos priorizar?”
El inventario puede considerar emisiones directas e indirectas de acuerdo con el enfoque metodológico y los límites definidos para cada organización.
La movilidad deja entonces de ser únicamente una iniciativa de bienestar o sensibilización y puede convertirse en una línea concreta dentro de la gestión climática empresarial.
¿Qué indicadores puede utilizar una empresa?
Lo que no se mide difícilmente puede mejorarse de manera consistente.
Una organización puede construir indicadores relacionados con:
| Indicador | ¿Qué permite observar? |
|---|---|
| Distribución modal de colaboradores | Cómo llegan las personas al trabajo |
| Kilómetros recorridos | Evolución de los desplazamientos |
| Consumo de combustible | Eficiencia de flotas |
| Ocupación de rutas empresariales | Aprovechamiento del transporte |
| Uso de bicicleta o transporte público | Adopción de alternativas |
| Viajes corporativos | Comportamiento de desplazamientos laborales |
| Emisiones de GEI asociadas | Impacto climático |
| Toneladas transportadas por recorrido | Eficiencia logística |
No es necesario comenzar con decenas de indicadores.
Es preferible seleccionar aquellos que permitan tomar decisiones y mantener información comparable en el tiempo.
De la Semana Europea de la Movilidad a una estrategia permanente
La Semana Europea de la Movilidad 2026 ofrece una oportunidad para que las organizaciones vuelvan a preguntarse cómo se desplazan las personas y cómo se transportan los productos.
Pero su mayor valor para una empresa no debería limitarse a organizar actividades entre el 16 y el 22 de septiembre.
Puede convertirse en el momento para iniciar algo más estructural.
Medir.
Identificar oportunidades.
Probar alternativas.
Evaluar resultados.
Mejorar.
La movilidad sostenible se fortalece cuando deja de depender únicamente de campañas puntuales y comienza a integrarse en las decisiones habituales de la organización.
Preguntas frecuentes sobre movilidad sostenible empresarial
¿Qué es un plan de movilidad sostenible empresarial?
Es una estrategia que permite diagnosticar cómo se producen los desplazamientos relacionados con una organización y establecer acciones para hacerlos más eficientes, accesibles y sostenibles.
¿Una empresa necesita vehículos eléctricos para tener movilidad sostenible?
No. La electrificación es una alternativa, pero no la única. Transporte público, bicicleta, caminabilidad, vehículo compartido, trabajo híbrido, optimización logística y reducción de recorridos también pueden formar parte de la estrategia.
¿La movilidad de los colaboradores puede relacionarse con la huella de carbono?
Sí. Dependiendo de los límites organizacionales y de la metodología utilizada, determinados desplazamientos y actividades de transporte pueden formar parte del inventario de emisiones indirectas de una organización. El GHG Protocol y la ISO 14064-1 permiten estructurar las emisiones utilizando enfoques metodológicos diferentes.
¿Qué debería hacer primero una empresa?
Realizar un diagnóstico. Antes de implementar soluciones es recomendable conocer medios de transporte, distancias, frecuencia de desplazamientos, características de las flotas y necesidades operativas.
¿Cómo se puede medir el impacto de las acciones implementadas?
Mediante indicadores de movilidad y, cuando se busca conocer el impacto climático, a través de un inventario de emisiones de GEI que establezca una línea base y permita realizar seguimiento. La metodología de medición utilizada por la Corporación contempla precisamente la identificación de fuentes y oportunidades de reducción.
Moverse mejor también es avanzar en sostenibilidad
La movilidad sostenible no empieza necesariamente con una nueva flota.
Puede comenzar con una pregunta:
¿Sabemos qué impacto generan los desplazamientos asociados con nuestra organización?
Cuando una empresa conoce cómo se mueve, identifica sus principales fuentes de emisión y analiza dónde existen oportunidades de mejora, puede tomar decisiones con mayor fundamento.
La Huella de Carbono convierte esa información en una línea base para gestionar el impacto climático, identificar fuentes relevantes y orientar acciones de reducción.
¿Tu organización quiere conocer el impacto de su movilidad?
La Corporación Fenalco Solidario Colombia acompaña a las organizaciones en la medición y gestión de su Huella de Carbono bajo metodologías reconocidas como la NTC-ISO 14064-1:2018 y el GHG Protocol.
