¿Todas las nuevas tendencias son sostenibles? Caso: Turismo espacial

¿Todas las nuevas tendencia son sostenibles? Caso: Turismo espacial

En las últimas décadas, el sector turístico ha contado con un gran crecimiento, el cual de la mano con las nuevas tendencias tecnológicas y acceso a internet logró una mayor comercialización llegando cada vez a más clientes, los cuales con el pasar del tiempo han buscado nuevas ofertas que le permitan diversificar dónde disponer de su tiempo libre. Dadas estas demandas por parte de los consumidores, el portafolio de destinos turísticos debió innovar, llegando así al “Turismo Espacial”.

“El turismo espacial busca ofrecer vuelos suborbitales a turistas espaciales, realizar lanzamientos para misiones espaciales científicas y lanzamiento de pequeños satélites, no obstante, la meta principal es ofrecer vuelos espaciales para aquellas personas que desean expandir su conocimiento del universo.

Debido a la sed de conocimiento de nuestra raza, en el 2021 grandes organizaciones del mundo dieron inicio a la carrera de turismo espacial para así, conquistar nuevos mercados e ir un paso más allá de lo que se conoce. A pesar de que existen antecedentes donde personas adquieren servicios de viajes intergalácticos, es hasta este año donde se evidencia una competencia entre organizaciones multimillonarias.

A pesar de este gran avance tecnológico y conquista de nuevos destinos, la comunidad internacional presenta una gran preocupación por las afectaciones que esta nueva iniciativa pueda generar a nuestro planeta, más específicamente la capa de ozono.

El turismo espacial ha generado gran preocupación frente a los impactos negativos ambientales que pueden derivar de este, a pesar de que no existen estudios que hayan analizado a cabalidad las consecuencias derivadas de estos viajes se hace énfasis en las altas emisiones de gases de efecto invernadero en capas altas de la atmósfera, el uso indiscriminado de materia prima para la elaboración de los cohetes y el elevado consumo de combustibles.

Se ha logrado establecer que un vuelo turístico espacial puede emitir entre 60 y 90 toneladas de dióxido de carbono, es decir entre 8 y 15 toneladas por viajero. Esta cifra es notoriamente elevada al comparar que en promedio una persona en Colombia puede llegar a generar cerca de 1,74 toneladas de CO2 al año, claro está estos valores pueden variar, un ejemplo es en Estados Unidos donde la emisión puede llegar a aproximadamente 15 toneladas.

Es importante mencionar que estas organizaciones han generado opciones para poder compensar este impacto, aun así, justifican su accionar aclarando que las emisiones generadas por los vuelos suborbitales no son comparables, pues su impacto es reducido en relación con las emisiones generadas por los vuelos comerciales. Aun así, es en este momento donde surge la duda de que, en el caso de que el turismo espacial siga creciendo, ¿esta premisa permanecerá igual?

Finalmente, por parte de diferentes actores, se han evidenciado situaciones de inconformidad frente a estas iniciativas, debido a que en nuestra sociedad ha buscado encaminar esfuerzos nacionales e internacionales, del sector público y privado, de los gobiernos y las personas de a pie, en la lucha frente al cambio climático y las problemáticas ambientales relacionadas, pero aún se promocionan actividades que se prevé generen impactos aún mayores.

Para concluir, es importante establecer este ejemplo para demostrar la importancia de, primero, generar regulaciones ambientales, sociales y económicas con respecto a todas las nuevas tendencias, que a pesar de representar un gran avance tecnológico en cierto punto pueden también representar un riesgo para nuestro planeta Tierra y las condiciones de vida de las personas.

Segundo, dejar un precedente sobre la necesidad de que las organizaciones conozcan de inicio a fin todos los impactos ya sean positivos o negativos que pueden derivar de su accionar, para que así una vez sea cuantificado puedan generar medidas de mitigación pero también de compensación con el fin de demostrar el compromiso que tiene con la sociedad y el planeta frente a una producción y consumo más responsables que permitan un desarrollo más sostenible.