La prosperidad empresarial está en la sostenibilidad

Los proyectos de sostenibilidad no son exclusivos de las grandes empresas, cualquier iniciativa productiva, independiente de su tamaño y naturaleza, debe asumir un compromiso real que vaya más allá de actividades o tácticas esporádicas.

La sostenibilidad, más allá de un valor agregado, se ha convertido en la posibilidad que tienen las empresas de ser competitivas, generar valor en sus públicos de interés, hacerse más visibles y tener una mejor reputación. Hoy, cuando el 97% de las empresas del mundo planean duplicar sus proyectos de sostenibilidad, de acuerdo con el Estudio Global sobre Sostenibilidad en la Cadena de Suministro, elaborado por Miebach Consulting, es necesario seguir teniendo como prioridad la satisfacción de las necesidades de la sociedad actual sin comprometer las de las generaciones del futuro.

Tener una mirada integral de la sostenibilidad es clave para masificar el alcance e impacto de las diferentes estrategias. En este sentido se debe tener en cuenta los ámbitos sociales, ambientales y económicos. Así, cada parte de la cadena de producción en el mundo debe privilegiar las acciones, proveedores y decisiones que vayan en esta vía.

Un estudio del Bank Of America Merrill Lynch afirma que en el mundo, las empresas que tienen criterios de sostenibilidad tienen un valor entre cinco y 10 por ciento más alto en los mercados bursátiles, así como menores posibilidades de quebrar. Es por esto que existe una gran “tendencia verde”, pues las grandes, pequeñas y medianas compañías se están esforzando en satisfacer las necesidades de esos compradores que exigen cambios y un compromiso real con la realidad mundial.

 

 

Indicadores de sostenibilidad como Dow Jones, revelan un crecimiento mayor al 80% en el número de compañías que reportan y analizan sus buenas prácticas. Asimismo Goldman Sachs complementa que entre 30 y 40 por ciento del dinero que entra al mercado bursátil se destina a empresas con el sello sustentable.

La sostenibilidad no es una acción esporádica, es el norte que deben asumir los empresarios para generar valor en sus procesos, garantizar su rentabilidad y competitividad y aportar a la solución de los grandes problemas mundiales.